¿Qué es el Kéfir de Leche?
El kéfir es una bebida fermentada perteneciente a los lácteos. Además de la bebida, el nombre ‘kéfir’ se le atribuye también a los gránulos con los que se fermenta la leche como al producto resultante, que es un probiótico, según el portal farmacéutico ‘Atida mifarma’.
Otra forma de denominarlo es ‘yogur búlgaro’. Además, existen varios tipos de kéfir. Se encuentra el de leche, siendo el más común; de coco y de agua.
El kéfir es rico en minerales, como el fósforo y el magnesio; en vitamina K, necesaria para formar coágulos; y en proteínas de fácil digestión. Asimismo, el portal señala que si el kéfir es de elaboración casera y cuenta con más probióticos, su valor nutricional asciende y cuenta con mejores propiedades.
«A consecuencia de la fermentación, se reducen los niveles de lactosa y aumenta la concentración de la enzima β-galactosidasa. Esto hace que se eviten intolerancias a la lactosa«, destaca el portal como otro beneficio de este alimento.
Valor Nutricional del Kéfir de Leche
El kéfir de leche se obtiene mediante la fermentación de leche por cultivos de kéfir. La fermentación es rápida, de entre 24 y 48 horas, y se conserva en frío durante un mes.
Apenas tiene lactosa porque esos azúcares son los que consume el kéfir para crecer. El contenido nutricional de 100 gramos de kéfir de leche es aproximadamente:
- 70 kcal
- 3,7 g de grasas (2,5 saturadas)
- 4,3 g de hidratos de carbono (3,7 son azúcares simples)
- 3,4 g de proteínas
- Contenido en microorganismos aproximado 108 UFC/g (unidades formadoras de colonias por gramo)
No tiene muchas calorías, pero una ración de kéfir tiene entre 250 y 500 gramos, por lo que supone un auténtico alimento. Hay que tener en cuenta también que el tiempo que tardamos en digerirlo gasta energía y va en contra de su poder probiótico.
Las proteínas de la leche, sobre todo si es leche de vaca, suponen un factor de riesgo cuando se padecen patologías autoinmunes, como psoriasis, artritis, por lo que si estamos en esta situación, es recomendable tomar kéfir de leche de cabra o de oveja.
Tampoco se recomienda tomarlo a personas que tengan intolerancia a los lácteos.